“Me interesa el futuro porque es el lugar donde voy a pasar el resto de mi vida”
Hoy, puntualizando más, ayer por la tarde, a eso de las 20.15h., comencé la nueva andadura por la que me lleva mi vida, a la que me hace regresar con fuerza, ganas y más peso en el equipo. Vuelvo a la fotografía, aquélla que me hizo hacer la carrera en la rama de Diseño Gráfico (siempre quise ser fotógrafa publicitaria).
Hoy vuelvo con las pilas puestas y, a pesar de que cojo el manual con euforia, me suena a chino. Malditas maquinitas del demonio… Ya bastante tuve que aprender con la analógica, ahora me tengo que empapar la digital.
“Markii”, que así es como he bautizado al bicho (Canon Eos 5D Mark II, su nombre completo) pesa hasta decir basta, con su humilde y enorme (para mí, que no había manejado nunca uno más grande de 52 mm de diámetro… éste tiene 77mm.) objetivo de 24-105, ideal para retratos. O eso dicen los expertos.
Me sumaré a aquéllos canonistas que me hicieron convencerme de que era la mejor opción. Hoy tendré la oportunidad de comenzar a leer la biblia de la cámara y, quién sabe, aprender a manejar un botón más. De momento, ya he conseguido ponerla en hora (tenía que esperar a que se cargara la batería) y le he abierto todos los compartimentos posibles. La veo tan completa, que casi me extraña no tenga uno para documentos secretos
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Mañana tendré 4 horas y media seguidas de viaje en tren para, si se pone a tiro (es decir, si tengo ganas), liarme a empollar lo más básico de su funcionamiento. La Alhambra me espera el sábado y mi tierra es de las mejores para posar en las fotos, siempre tan coqueta, ella. Así que, qué menos que hacer unas fotos aceptables con este bicho que Dios (y alguna ayudita externa) me ha permitido adquirir.
Lo que empezó con “¿quieres hacer las fotos de mi boda?” espero que sea el comienzo de un nuevo camino laboral, uno que deseaba hace mucho tiempo emprender, que las circunstancias me llevaron a casi odiar y llorar por su ausencia, y que ahora vuelve, como una historia de amor eterna. No puedo desprenderme de ella, ni ella de mí. Amo la fotografía como expresión artística de sentimientos y no sólo acontecimientos. Y ella, al parecer por su vuelta, también me ama a mí. ¿Cómo no voy a recibirla con los brazos abiertos? Ojalá vuelva la música también, sería perfecto.
¡Deseadme suerte, la voy a necesitar!

Otro ves a su gran cartel, felicidades, sigues recto iluminada tener ideas para escribir en su webblog blogger .