Qué mejor forma de empezar el blog que con algo que me gusta. He podido disfrutar, una vez más (a una media de una vez cada dos años) del buen hacer de Les Luthiers en directo. Hay que reconocer que la edad se va notando en estos argentinos musicales y humorísticos, pero la edad no es sólo símbolo de cansancio, sino de experiencia. Y no hay más que quedarse hasta el final, en su obra “Fuera de programaaaaaaa” para ver hasta dónde llega la vitalidad de estos profesionales de la carcajada. Una vez más, chapó.
Algunas muestras magníficas, que para muestra, un botón:
Ya no te amo, Raúl :
Desvaríes de Daniel:
