En 2007, la revista Elle decidió dedicar una portada al año al arte, el lujo, la estética inalcanzable per se, como defiende generalmente en el resto de su publicación (a ver quién es la “guapa” que se dedica a trabajar, mantener su casa, su familia, hacer viajes, echarse potingues de todo tipo y organizar cenas y escapadas exclusivas a ese ritmo… yo, no conozco a nadie). Y convino con los joyeros de Swarosvsky sacar su portada de diciembre con la “Mujer de Cristal” del año.
Estos cuadros de pintura corporal “de lujo” para las navidades, comenzaron a exponerse en 2007 con una dorada Belén Rueda, Cual una diosa de la naturaleza muerta y más bien, otoñal, por los colores, le sacan provecho y partido al plano picado desde el que hicieron la foto. Y no por eso, le vamos a quitar mérito a la actriz, que vestía una figura envidiable a sus 41 años.

Al año siguiente, en 2008, prosiguieron con una exhuberante Paz Vega, que resutaba más admirablemente bella considerando el poco tiempo que hay entre que diera a luz y esta foto (la verdad es que a esta chica la maternidad le sienta de escándalo).
Nada quedaba de las formas vegetales originales, doradas y etéreas del montaje con Belén Rueda; se proponía un vestido sensual y cómodo, pegado como una segunda piel… como piel de diamante.
Y, ahora, en 2009, se deciden por Elsa Pataky para representar el modelo de belleza combo Elle-Swarovsky.
Elsa posa con delicadas piedras (más escasas que en ocasiones anteriores) y con mensajes ecológicos sobre su cuerpo.
Lo siento, Elsa, pero no es lo mismo. Quizás, como eres pequeñita, caben menos piedras preciosas sobre ti… o la crisis ha llegado también a estos lares. Quién sabe. El caso es que, para mí, luce bastante menos; no termino yo de verlo…


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