(26/03/2010) – Vivimos sometidos a las leyes de la vida, somos como una llama que vive adherida al tronco del cual arde – (I Ching)
Qué gran verdad. Donde más duele, pero es cierto. Si no nos sometemos a una serie de leyes ¿qué vida nos espera, en relación con los demás? No sabremos si nos mienten, no tendremos límites para lo bueno y lo malo… Todos necesitamos estabilidad, podernos fiar de quién tenemos al lado. Y hasta que una persona no acepta quién es, con sus fallos, y no sólo pretenda vencerlos, sino que aprenda a ello, no se sentirá con esa estabilidad que todos buscamos y en la que nos sentimos a gusto.
