El botxo, como nos enseñaron este fin de semana, es el “hoyo” en el que se encuentra encajonada la ciudad de Bilbao, aquella cuyos habitantes reconocen que sólo tiene dos horas de luz directa del sol, y eso sólo cuando no está nublado, que, dicho sea de paso, siendo el norte, y con esas montañas [...]
